Lider.ar: del “know-how” al “know-why”, de “influencers” a “influ-enders”, del “multi-task” al “multi-purpose”

LIDER.AR

Nuevos tiempos demandan nuevos líderes, esa es una de las premisas con las que partimos para organizar CONCIN2022.  

Los invitamos a leer este artículo realizado por  Carlos Alvarez Teijeiro y Martín Gonzalez Fríjoli en donde comienzan a explorar este nuevo líder, de construcción empática con los equipos de trabajo, capaces de promover por medio de la comunicación que los colaboradores incorporen como propios los múltiples “propósitos” organizacionales, así como las organizaciones incorporen como propios los muy diversos “propósitos” de quienes trabajan en ellas.

La cultura de las organizaciones se está transformando de manera acelerada, disruptiva incluso, y nuevos tiempos demandan nuevos líderes, expertos en el mundo de las “soft skills”, de la construcción empática de la confianza y de su rol por medio de la comunicación.

Daniel Goleman afirma que “los grandes líderes son grandes narradores de historias” y efectivamente así es: no es posible liderar desde la confianza sin considerar estratégica la comunicación en todos los cambios que las empresas se propongan, todos culturales en mayor o menor medida, desde la incorporación de políticas a favor de la alimentación saludable, del cuidado del medio ambiente, de la diversidad o en contra de la discriminación a la puesta en marcha de un nuevo sistema informático.

Desde los mismísimos comienzos del siglo XXI, muy en concreto en noviembre de 2001, con la quiebra fraudulenta de la empresa energética Enron, ícono de un cambio de época en la manera de entender los negocios, todo tipo de empresas han intensificado la capacitación profesional de sus colaboradores con la intención de alcanzar los objetivos económicos de la organización de manera más eficiente y sostenible.

Sin embargo, y salvo pequeñas excepciones visionarias, se ha tratado en la inmensa mayoría de procesos de actualización centrados en las competencias técnicas, también denominadas competencias “duras”, es decir, en el “know-how”.

Ese tipo de “training” interno se ha vuelto no solo insuficiente sino sobre todo obsoleto en tiempos en los que una pandemia biológica se nos ha vuelto a todos también “biográfica” para conducirnos a repensar el sentido de nuestros vínculos y, desde luego, de nuestro trabajo, y esto para descubrir al fin que trabajo es “lo-que-uno-hace” y no “el-lugar-al-que-uno-va”.

En la era de los trabajadores cognitivo-emocionales y de la primacía de las competencias blandas o de la generación de “significado” (qué), “sentido” (por qué) y “propósito” (para qué y sobre todo para quiénes), un “training” es insuficientemente cuando está centrado en la técnica de “especialización” propia del “know how” con respecto al arte de la “profundización” específica del “know why”.

Los líderes de antaño eran auténticos, aguerridos, audaces y meritorios “influencers”, condición que nunca debieran perder siempre y cuando incorporen también la de “influ-enders”, quienes influyen acerca de los “fines” de cuanto hacemos, objetivos, subjetivos e intersubjetivos.

Se ha atribuido en no pocas ocasiones el origen de la palabra “Jeep” a los vehículos multipropósito, todo terreno, que usó el ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial: “General Purpose”, “GP”, “Jee-p”. También eso se aguarda de las líderes y de los líderes de hoy, que sean todo-terreno y multipropósito, es decir, capaces de promover por medio de la comunicación que los colaboradores incorporen como propios los múltiples “propósitos” organizacionales… y que las organizaciones incorporen como propios los muy diversos “propósitos” de quienes trabajan en ellas.

Mejorar el “know-how” es una pieza clave de la competitividad en un mercado cada vez más VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), pero hay una competitividad técnica y una complementaria asociada a la apropiación de la realidad al investirla de sentido. Así serán, o debieran ser, o al menos pudieran ser quienes aspiren a promover el “know-why”“encontrarle sentido al porqué se hace una tarea de esta forma y no de otra”, que es mucho más rico que tan solo “gestionarlas” o “dirigirlas”.

Tan y como ha sido señalado por no pocos autores, si son Humanos… no son Recursos. Todo un desafío. Toda una esperanza.

Martín González Frígoli

Director de consultoría y metodología – ABCOM (Comunicación & Cultura)

Carlos Alvarez Teijeiro

Profesor de “Clima, cultura y comunicación” – Universidad Austral

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